martes, 22 de diciembre de 2009
RACIONALIZACIÓN HORARIA: “Navidades racionales”
El Instituto de Consumo de Extremadura (INCOEX) les informa, con el fin de que los ciudadanos racionalicen mejor sus horarios, de un listado de recomendaciones importantes a tener en cuenta estas Navidades.
Recomendaciones para unas Navidades Racionales:
1. Evita los agobios: A pesar de que pretendamos estirar al máximo nuestro tiempo para dar cabida en él a todas las actividades que queremos realizar durante nuestra jornada, en Navidades el día sigue teniendo 24 horas. La regla de los 3 ochos (ocho horas de trabajo, ocho horas de descanso y ocho horas para el ocio) está más vigente que nunca en estas fiestas.
2. Planifica las compras: Los españoles somos propensos a dejar todo para última hora, y las compras de Navidad no son una excepción. Aconsejamos planificar las compras, y distribuirlas en diversos días. Posponerlas al final supone comprar peor y, a menudo, gastar más, lo que nunca es aconsejable.
3. Horarios de compra racionales: Si mantenemos unos horarios de compra racionales, evitando las compras masivas los domingos o en horarios intempestivos, favoreceremos al pequeño comercio y permitiremos que los empleados de estos establecimientos también puedan conciliar su tiempo.
4. Organización en el trabajo: Exceptuando los sectores del comercio y la restauración, la carga de trabajo suele ser menor durante las fechas navideñas. Esto nos permite salir a buena hora y dedicar ese tiempo a otras facetas de nuestra vida. Pero que quede claro que esta circunstancia no debe ser una excepción navideña. Salir a nuestra hora debería ser una norma de obligado cumplimiento durante todo el año.
5. Sé productivo también en Navidad: El descenso del volumen de actividad puede conducirnos a una excesiva relajación durante las horas que pasamos en el puesto de trabajo. Si incurrimos en ese error estaremos desperdiciando una excelente oportunidad para aprender a optimizar nuestro tiempo, una práctica que nos puede servir para el resto del año. Aprovecha el tiempo de trabajo, adelanta tareas y sé productivo también en Navidad.
6. Comidas en vez de cenas: Las tradicionales celebraciones de empresa son una excelente forma de hacer equipo y de confraternizar con los compañeros de trabajo en un ambiente más distendido. Sin embargo, hay que procurar que este tipo de reuniones se hagan al mediodía en vez de por la noche, especialmente si se realizan entre semana y al día siguiente hay que ir a trabajar.
7. Cuidado con los excesos: En estas fechas nuestros horarios se desregulan, dando paso a los excesos. Esto hace que nuestros biorritmos sufran alteraciones considerables y nuestro cuerpo se rebele ante ello. Hay un tiempo para todo. Si somos respetuosos y prudentes con nuestros horarios, nos encontraremos físicamente mejor y podremos disfrutar más de estas fiestas.
8. Sigue rutinas: En Navidad la gente suele descontrolar sus horarios: comidas, compras… Parece que todo es válido y que las rutinas que seguimos durante el resto del año no sirven durante el periodo navideño. Sin embargo, esta anarquía horaria puede tener consecuencias negativas en nuestros niveles de estrés. Las Navidades son compatibles con unos horarios ordenados, algo que nos ayudará, además, a que la vuelta al trabajo sea menos traumática.
9. Pasar tiempo con la familia y amigos: la Navidad es un tiempo para compartir con familiares y amigos. Sin embargo, si nuestro afán por ver a todas esas personas próximas nos lleva a seguir maratones sociales, al final no disfrutaremos de su compañía. Es más conveniente pasar tiempo de calidad con los seres más queridos, y repartir mejor el tiempo que dedicamos a nuestros amigos y conocidos durante el resto del año.
La necesidad de unos horarios racionales tiene como objetivos prioritarios: conciliar nuestra vida personal, familiar y laboral; aumentar la productividad; apoyar el rendimiento escolar; favorecer la igualdad; disminuir la siniestralidad; facilitar la globalización; mejorar nuestra calidad de vida; cuidar y mantener hábitos saludables; dormir el tiempo suficiente, y, en definitiva, dar mayor valor al tiempo.